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Es el fin de las heridas del animal y de sus manipuladores. Es el bienestar del animal con la mejor relación costo-beneficio para el criador. El INMOBILIZADOR MAGNUM da confianza y rentabilidad para su rebaño. Inmovilice a su animal sin estrés, sin peligro y trabaje con toda seguridad, incluso para el trabajador.
Y lo más importante: SIN EFECTOS SECUNDARIOS. Se gana tiempo, pues las inmovilizaciones son inmediatas, el animal vuelve a la actividad una vez que la sonda rectal es removida. Y lo que es mejor: su animal no pierde peso, además se evitan fracturas tan comunes en el manejo tradicional en el animal como para el propio trabajador. Fabricado en Brasil según criterios de excelencia, con componentes de comprobada eficacia, construcción sólida y de duración, y con tecnología de última generación.
Todas las partes electrónicas son hechas con microprocesadores programables, y toda la parte externa es muy fuerte y resistente.
El funcionamiento del producto – CONCEPTO
El sistema nervioso de cualquier mamífero está constituido por una red neural, que es responsable por transmitir los impulsos nerviosos en forma de pulsos eléctricos. Estos impulsos viajan en el sistema neural a una velocidad de 480 km/h, en una frecuencia que varía de 90 a 250 Hz. El INMOVILIZADOR MAGNUM trabaja basado en un sistema de pulsos electromagnéticos, en que la duración del pulso y su frecuencia son aproximadamente los mismos del sistema nervioso del bovino.
Cuando se enciende, con la sonda ya insertada en el ano del animal, se crea un campo electromagnético alrededor de la sonda, exactamente igual al que existe alrededor de cualquier cable eléctrico y como la sonda está en una región muy cercana a la columna vertebral, y a los nervios coxofemorales de la parte posterior del animal, la señal transmitida por la sonda encuentra un camino directo al cerebro.
El cerebro continúa recibiendo todas la señales nerviosas periféricas, pero estas señales llegan junto con una señal del inmovilizador. A partir de ese momento, el cerebro se confunde, y en un maravilloso sistema de auto-defensa, simplemente DESCARTA cualquier señal que venga de esa parte del cuerpo, al mismo tiempo en que deja de transmitir cualquier señal para la misma región. Es como si alguien intentara atender varias llamadas telefónicas simultáneamente: tal vez alguien consiga responder al mismo a dos, tres, cuatro telefonemas, pero a partir de un momento esta persona tiene que decir BASTA!
Cuando se apaga la sonda, el cerebro toma la siguiente señal que recibe y comprende, y continua su trabajo como si nada hubiera ocurrido. En la práctica, el animal queda inmovilizado porque el cerebro no está enviando señales motoras para el área inmovilizada, y ocurre una inmovilización perfecta.
EN LA PRACTICA
La potencia es controlada por un solo botón del INMOVILIZADOR MAGNUM, y puede ser monitoreada en la pantalla que indica la potencia de 0 a 99. Cuando se lleva la potencia máxima, se indica la carga de batería. Siendo que 99 significa carga máxima, y cuando el mayor índice queda en torno de 70-75, es necesario recargar. La carga de la batería normalmente es suficiente para 8hs. de trabajo, pero como el equipo se mantiene apagado, encendiéndose apenas después de insertada la sonda rectal, el INMOVILIZADOR MAGNUM solamente debe estar encendido DURANTE la inmovilización del animal.
Por este motivo generalmente una carga de batería tiene potencia hasta para 30 días de trabajo pesado. La sonda es insertada en el ano del animal y cuando el generador de pulsos se enciende (potencia cero), ya ocurre una inmovilización parcial del animal, que no consigue patear. A partir de este momento, no es necesario observar la pantalla, basta observar la reacción del animal y la inmovilización. Con un pequeño aumento de potencia, el animal se encoge, curvando su columna. En este punto, el animal ya está inmovilizado, y es posible efectuar el marcado con hierro, la castración y cualquier otro tipo de procedimiento no invasivo (pequeñas y medianas cirugías).
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